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Semillas: ¿quién ganó con la Resolución 207?


Este año no habrá una nueva Ley de Semillas y, en consecuencia, la polémica Resolución 207 del Inase será prorrogada. 

La Argentina no tendrá este año una nueva Ley de Semillas. Los tiempos legislativos se agotaron y los nueve proyectos presentados en el Congreso de la Nación deberán esperar, por lo menos, hasta el año que viene para ser tratados en el recinto de las cámaras, siempre y cuando, claro, el Gobierno demuestre voluntad política de hacerlo, algo que muchos actores del sector ya ponen en duda. Mientras, seguirá vigente la Ley N° 20.247, de 1973, una buena norma que ha quedado atrasada ante el avance de la genética y la biotecnología.

Hay una sola razón real por la cual el debate legislativo está estancado: la disputa entre los productores y la multinacional Monsanto por el uso de la semilla. Los primeros reclaman el derecho al uso propio y la segunda el derecho de cobrar por la propiedad intelectual de la tecnología.

El debate está empantanado y el Gobierno no ha podido o no ha querido resolver el problema que, ciertamente, no es nada sencillo.

La Administración Macri, en este tema, apeló a una herramienta que, en la práctica, significó, para decirlo en términos futboleros tan habituales por estos días, patear la pelota para adelante. El partido, entonces, se definirá en tiempo suplementario. ¿En 2017?

La estrategia elegida por el oficialismo quedó plasmada en la Resolución 207/16 del Instituto Nacional de Semilla (Inase) publicada el 23 de junio pasado, en la cual se estableció que la toma de muestras y el análisis de dichas muestras serán obligatorios en el comercio de granos, y que dichas actividades se llevarán a cabo bajo la supervisión del Inase. Para esto, el Ministerio de Agroindustria asumió el compromiso, anunciado al inicio de su gestión, de fortalecer el rol del Inase, convocando al Directorio y dotando al organismo de los recursos necesarios para un efectivo control del mercado de semillas.

Dicha resolución vence el 28 de febrero pero ya está decidido que será prorrogada, al menos, por seis meses. Esto significa que los productores, en la actual campaña de soja, deberán pagarle un canon a Monsanto si los análisis demuestran que en la semilla está la tecnología Intacta RR2 PRO.
En otras palabras: Monsanto está ganando el partido con la ayuda, según denuncian los productores, del árbitro (el Estado).

Los productores, y sus entidades, insisten una y otra vez en el derecho al uso propio de la semilla y argumentan que la tecnología se paga una sola vez, cuando se compra la bolsa, mientras la corporación transnacional pretende que el productor pague la tecnología cada vez que se hace uso de ella, es decir campaña tras campaña. Monsanto nos vende un árbol que nosotros pagamos, pero después nos quiere cobrar la sombra todos los veranos, le dijo a DOS FLORINES Ricardo Garzia, el número dos de la Federación Agraria Argentina (FAA) en Entre Ríos y titular de la Filial Mansilla.

El Gobierno, ciertamente, navega en aguas peligrosas y enfrenta una encrucijada muy difícil: ¿apoyar a Monsanto para no dar señales negativas a eventuales inversores o apoyar a los productores que masivamente votaron a Mauricio Macri?

Hasta el momento, pareciera, se ha inclinado por la primera opción dado que la empresa Monsanto se encuentra muy cómoda y no ahorra elogios con la Resolución 207, mientras los chacareros se muestran cada vez más críticos con el Presidente que votaron. Es más: no pocos productores ya señalan que, en este tema, estábamos mejor con el kirchnerismo.Tiempos agotadosLos tiempos legislativos para el tratamiento de una nueva ley de semillas, como se señaló, están agotados y esto es penoso, grave, porque pone a los productores de nuevo en situación de tener que pagar el famoso canon de producción a Monsanto, durante una campaña más, sostuvo Garzia, y explicó que es un problema grave porque la resolución 207 del Gobierno lo que hace ahora es poner toda la estructura del Estado para que Monsanto les cobre a los productores.

La 207 ahora es la herramienta de Monsanto y de las Bolsas de Cereales para revisar toda la mercadería de los productores, hayan firmado o no estos convenios, que son ilegales, y que los ponen en obligación de pagar un canon que está por encima de la bolsa de semillas que ya compró. Es una doble imposición que no podemos permitir ni los productores ni las entidades, y en Entre Ríos hay un acuerdo, en este sentido, para que la tecnología que paguen los productores la paguen en la bolsa, agregó el dirigente de Mansilla, para quien el derecho a la propiedad intelectual que reclama Monsanto se termina cuando se compra y se paga la bolsa de semillas.La otra miradaMientras la Federación Agraria cuestiona duramente la Resolución 207, Monsanto la valora y elogia al Gobierno por haberla instrumentado. La resolución abrió un marco muy positivo que posibilita un control por parte del Estado, a través del Inase, para que junto con los laboratorios de las bolsas y las cámaras arbitrales, trabajen en el control de la tecnología, señaló Patricio Gunning, director de Asuntos Corporativos de la multinacional al ser consultado por DOS FLORINES.

El dictado de la Resolución 207, agregó el ejecutivo, es una herramienta fundamental para que todos los participantes del sector se pongan en una misma línea para, por un lado, poder seguir trabajando en la incorporación de tecnología y, por el otro, que estas tecnologías se paguen con cada uso.
En este marco, Monsanto rubricó hace unas semanas un acuerdo con Agricultores Federados Argentinos (AFA), una cooperativa vinculada a la FAA que agrupa a unos 15 mil productores, la mayoría pequeños y medianos. Estos chacareros tienen ahora la opción de recibir esta tecnología a través de AFA, con quien estamos trabajando codo a codo y ese trabajo seguramente va a terminar con la frase ganar-ganar, añadió Gunning.

El Estado es hoy, bajo esta norma, el que avala que cada recibidor de granos envíe una muestra al Instituto Nacional de Semillas, que es el organismo de contralor y de policía. No lo avala una empresa privada sino el Estado mismo, remarcó el referente de Monsanto.

Para Gunning, AFA que había incluso iniciado acciones legales contra Monsanto modificó su postura por este marco positivo que dio la Resolución 207. Todos tuvimos que poner algo para llegar a un acuerdo.SolosGarzia, en cambio, dijo que el acuerdo entre AFA y Monsanto sólo se entiende porque el Gobierno nos ha dejado solos. AFA está presionada por Monsanto porque si la empresa no les autoriza a los exportadores a que le compren a AFA, no puede vender soja. Y esto es abuso de posición dominante.
Y hago una comparación que, tal vez, a algunos no les guste: Monsanto está violando a AFA y el Gobierno le está sujetando las manos. Es así de terrible, enfatizó Garzia.

¿Por qué se demora tanto el tratamiento de la ley? ¿El Gobierno no sabe cómo resolver el problema, no quiere enviar señales negativas a los posibles inversores o está jugando a favor de Monsanto?
Lo de las señales negativas a las empresas puede ser. El tema es que los productores también invertimos, también somos empresarios y la inversión de los productores tiene la misma importancia que las inversiones de las empresas como Monsanto. ¿O, acaso, nuestra inversión no vale?

La verdad es que el gobierno anterior escondió este problema debajo de la alfombra. Este gobierno lo saca de abajo de la alfombra y se pone del lado de la corporación. Lo grave es eso. Hoy, a todas luces, por su inacción o por su decisión de dejar pasar las cosas, el Gobierno es funcional a Monsanto.
El gobierno debió, como lo prometió el ministro (de Agroindustria, Ricardo) Buryaile, haber aprobado la nueva ley de semillas antes de fin de año. Hoy la ley no está y los productores deberemos pagarle de nuevo a Monsanto.

¿Y si el productor se retoba y no paga?
Hay muchos que no le han querido firmar a Monsanto. Entonces, si les encuentran la tecnología de ese gen les mandan una carta documento y una factura para que paguen.
Nosotros, ante esta situación, estamos contestando con el argumento de la ilegalidad del canon y remarcando que la empresa está violando la ley de semillas vigente.
La ley de semillas de 1973, a pesar de que está desactualizada en algunas cuestiones, es hoy la ley soberana que todos debemos respetar, pero Monsanto la viola.

¿Qué van a hacer para apurar el tratamiento de la ley?
Nosotros, la Federación Agraria, hicimos una propuesta y presentamos un proyecto de ley, sobre la base de lo que dicen los mejores juristas en materia de ética en biotecnología.
En Paraná, hace unos días, tuvimos una primera reunión con diputados nacionales y vamos a ir teniendo otras reuniones en distintas provincias con los legisladores de cada región para debatir y discutir los proyectos presentados.

La segunda acción será con los bloques legislativos en el Congreso, donde todavía los legisladores están muy tibios. 

Gunning, por su parte, señaló que la postura de Monsanto sobre la futura Ley de Semillas es la misma de ASA (Asociación de Semilleros Argentinos). Nosotros, a través de ASA, tenemos una posición institucional que tienen que ver con el país moderno, que tanto desea el sector agropecuario, y básicamente lo que decimos es que la ley debe respetar la Constitución y los mercados internacionales, y atraer inversiones.
Creemos que por cada uso propio, por cada lucro, se debe pagar. Nosotros reclamamos el derecho a la propiedad intelectual.

Autor: Danilo Lima
Dos Florines