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“Con la nueva Ley de Semillas está en juego nuestra soberanía alimentaria”


La abogada bolivarense Andrea Sarnari integra la Comisión de Semillas de Federación Agraria Argentina. Días atrás visitó a la filial local de FAA y junto a José Piñero, presidente de la Federación Agraria local y a José Trentino, director del Distrito IX de FAA al que pertenece Bolívar, brindaron una conferencia de prensa previo a la disertación de Sarnari sobre la Ley de Semillas que se impulsa en el Congreso y que tiene varios proyectos en danza. 

Dijo Trentino: “Estamos en la filial de Bolívar para llevar adelante una charla de esclarecimiento y puesta en conocimiento de la gente de cómo Federación Agraria viene reclamando por el uso de las semillas, hemos presentado un proyecto de Ley siempre pensando en proteger al pequeño y mediano productor. Seguimos en ese camino y vamos a ver si las autoridades nacionales a través del Ministerio de Agroindustria llevan adelante la Ley al Congreso con lo que Federación Agraria piensa que tiene que ser el uso de la semilla ante los poderes dominantes como son las grandes empresas multinacionales productoras de semillas. Como representantes de los pequeños y medianos productores creemos que no tenemos que incorporar un socio a nuestras producciones como ellos pretenden, tampoco vamos a desconocer el avance de la tecnología ni nos vamos a negar a pagarlo, pero en un valor real”. 

Piñero agregó: “Estamos muy orgullosos de recibir a Andrea Sarnari y de que nos venga a explicar lo que es el tema de la Ley de Semillas, que es uno de los temas en los que está trabajando Federación Agraria por el bien de todos los pequeños y medianos productores agropecuarios del país”. 

¿Qué es esta Ley de Semillas, cómo se viene trabajando desde Federación Agraria? 

- Venimos trabajando desde el Complejo Federado, que son varias instituciones, entre ellas la que lleva adelante la pelea y la lucha gremial es la Federación Agraria; pero en realidad está todo el Complejo Federado, entre ellos grandes cooperativas y otras federaciones de cooperativas, conjuntamente con Colegios de Ingenieros Agrónomos de todo el país, con las universidades. Se viene trabajando desde hace mucho tiempo en pensar un proyecto nuevo de protección del uso de la semilla, diferente al que tenemos como régimen legal hoy; pero que en los últimos tiempos se ha desatado la necesidad de presentarlo y hacer hincapié en el cambio del régimen legal por la forma en que se ha dado en el mercado la comercialización, principalmente del grano de la soja, que después seguramente se irá dando en otros productos; pero hay una empresa transnacional que ha generado un modo de comercialización diferente en los últimos dos años, con una tecnología introducida en el mercado argentino hace muy poco tiempo, lo que ha hecho que la posición dominante de esta empresa viole mucha de la normativa que estaba pensada para el uso de la semilla, y perjudicando esencialmente al pequeño productor y a los pequeños acopios de los pueblos chicos o las cooperativas, que se han visto obligados a trabajar de alguna manera para esa gran empresa, y esto significa una traspolación directa de ganancias desde el productos hacia esa gran empresa. 

Después de entado el gobierno de Macri, uno de los primeros anuncios que hizo para el sector agropecuario fue la baja del 5% de retenciones en soja, y automáticamente esta empresa impone el cobro de un canon sobre el producto final, sobre la cosecha, que es significativamente el mismo porcentaje, es decir que el productor hoy está pagando el 35 % de retenciones en soja en los costos, si queremos llamarlo de alguna manera, cuando venimos anunciando que con ese grado de retenciones para el productor es bastante inviable la producción, sobre todo en regiones como la nuestra que no son centro ni macro. 

Federación Agraria viene trabajando en un nuevo proyecto de Ley que lo presentamos afortunadamente hace un mes en el Congreso de la Nación, y hay tres proyectos en boga, dos presentados en el Congreso y esperamos su tratamiento. Con la charla de hoy queremos informar cuáles son los lineamientos de cada uno de esos proyectos; pero además esclarecer un montón de dudas porque estos nuevos sistemas de comercialización generan mucha inquietud, mucha duda, y uno no sabe dónde está parado y cuál es el marco legal que nos regula y cuáles son nuestros derechos y nuestras obligaciones. Queremos compartir con la gente de la filial, de la cual además soy parte, las experiencias que uno va teniendo y el trabajo que vengo dando en este tema para charlarlo de igual a igual entre productores. 

¿Son muy distintos los tres proyectos que hay en boga? 

- Básicamente son muy diferentes; pero el de Federación Agraria es un proyecto muy amplio, que lo que hace es venir a interpretar. Nosotros la actual Ley de Semillas que tenemos es del año 1973, imaginate que en todo este tiempo la biotecnología y los cambios científicos han cambiado muchísimo y el de Federación Agraria viene a agiornar esa ley, que ha quedado bastante obsoleta, sobre todo para la industria semillera. 

La Ley de Federación se complementa en algunos puntos con el proyecto presentado por el MINAGRO, que toca sólo 5 puntos de la Ley que hoy tenemos y apunta a solucionar el conflicto que hoy existe con Monsanto, esa es la verdadera intención que tiene hoy el MINAGRO. Estos dos proyectos sí son muy contradictorios con el tercero, que es del diputado Alegre, presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados de la Nación, que presentó un proyecto que aparentemente ni su bloque acompaña, que es del Frente Renovador. Es un proyecto que tiende a otro régimen legal que Federación Agraria viene resistiendo desde siempre, que es el régimen de patentamiento de las obtenciones vegetales. 

¿Cuándo creés que puede tomar estado parlamentario el tratamiento de estos proyectos? 

- Soy bastante pesimista para el tratamiento de una nueva Ley de Semillas por los intereses por fuera de los partidos políticos, por los intereses económicos que se tocan por detrás de todo esto. Ya hubo una reunión de la Comisión de Agricultura donde se trataron los proyectos presentados, que son dos, el de la FAA y el de Alegre, el Ministerio de Agroindustria demoró bastante en presentar su proyecto y de hecho todavía no lo presentó formalmente, en este momento está en Presidencia de la Nación, porque primero pasa por la Comisión Nacional de Semillas, de la cual soy parte, y ahí debatimos sobre los proyectos, asesoramos al ministro de alguna manera sobre las posibilidades que queremos que estén dentro de ese proyecto de Ley, y ahí estamos representados diferentes sectores, están todas las entidades del agro, todas las semilleras, la industria semillera, los comercializadores de semillas, y nunca nos ponemos de acuerdo porque tenemos intereses diferentes; pero habíamos llegado a un consenso cediendo de una parte y de la otra, que fue el proyecto que tiene el Ministerio de Agroindustria hoy para presentar, que sería el más viable; pero de la mesa para afuera después las semilleras salieron a hacer lobby nuevamente y por algo el proyecto que estaba para presentar hace 20 días todavía no llegó al Congreso. Estimamos que hay un lobby importante de la industria semillera porque por algún rumor, todavía no lo tengo formalmente, sacarían desde la Asociación de Semilleros Argentinos un proyecto propio asemejándose al patentamiento de vegetales. 

La verdad es que la situación no es tan fácil, depende mucho del Ministerio de Agroindustira de impulsar el tratamiento legislativo, siempre nos han dicho que la intención de ellos es que no lo debatamos más por fuera porque evidentemente no nos vamos a poner de acuerdo, estamos todos convencidos de que el debate debe darse en el Congreso, y ahí efectivamente tendremos que debatir qué es lo mejor porque hay en juego muchas cosas que van más allá del agricultor y de la industria semillera, que es la soberanía alimentaria. 

Estamos bregando y haciendo todo el esfuerzo posible para que el ministro de Agroindustria se decida finalmente a presentarlo porque sabemos también que la presentación de un proyecto del Poder Ejecutivo es lo que abre la puerta para el tratamiento legislativo. 

Es increíble que en un país llamado por mucho tiempo “El granero del mundo” tengamos una Ley de Semillas de 1973 y haya tantos problemas para sentarse a modificarla… 

- Sí, es inentendible; pero lo que hace a que esa ley sea obsoleta es que la industria semillera es quien tiene los intereses económicos más grandes en todo este circuito comercial y es justamente a la que no le conviene seguir con este régimen; pero le conviene un régimen que en la Argentina es resistido, porque en otros lugares del mundo no ha dado resultado. El sistema de patentes es muy resistido por el sector primario, por los productores, porque si uno investiga un poco o viaje, en Estados Unidos que tienen ese sistema, los productores no están conformes. Están todos estos intereses que van mucho más allá de ponernos de acuerdo en qué sería lo mejor para el país. 

¿El productor sabe de estas cosas o se está desayunando ahora? 

- El productor conoce desde hace 10 ó 15 años conoce sobre algunas problemáticas que se van dando porque las semilleras transnacionales han intentado por todos lados violar la Ley de alguna manera y sobre todo cobrando regalías, que en Argentina no está permitido. El productor tiene noción de lo que está ocurriendo, por ahí lo que no hay es una visión global de hasta dónde llega y por qué estamos en esta situación, uno lo ve desde su lugar, hay muchas visiones alrededor de una semillas, y después tenemos muchas semillas, porque uno piensa en la soja porque hoy es el problema; pero en verdad tenemos que pensar en los viveros, en los frutales, en las flores, en el trigo, en las forrajeras, no es tan simple y los sectores ven en general desde su lugar.